Necrópolis

El aislamiento de los núcleos habitados de la Sonsierra hizo que estos pudieran evitar las sucesivas incursiones protagonizadas por visigodos, musulmanes y navarros. Hacia el año 934 no existía ningún poblado de cierta entidad, sino tan solo solares erigidos con permiso de los monarcas navarros.

Estos solares consistían en pequeñas agrupaciones de viviendas en torno a un pequeño santuario o ermita, en cuyas proximidades se localizan lugares de enterramiento que hoy suponen el único resto conservado en muchas de estas comunidades.

En comarca se conservan numerosas necrópolis que nos hablan del modelo de población dispersa que soportó la zona durante la Edad Media. Entre ellas destacamos dlas pertenecientes a la localidad de San Vicente de la Sonsierra:

  • Necrópolis de San Andrés: Es una gran necrópolis altomedieval, compuesta por más de 70 tumbas antropomorfas de diferentes tipologías. En la parte occidental del conjunto encontramos los restos de la que pudo ser una iglesia tallada, dos lagares rupestres y una piscina ritual. El lugar es de fácil acceso y desde el mismo se pueden contemplar unos bellos atardeceres.
  • Necrópolis del Convento de Pangua: La necrópolis se usó durante los siglos IX y XII Y cuenta con 45 tumbas antropomorfas orientadas al este, en relación con la creencia cristiana de la resurrección junto con el simbolismo del amanecer. Al este se conserva una piscina ritual, usadas para lavar los cadáveres antes del sepelio.

Junto a estas se conserva la estructura de la ermita de San Martín de Pangua, con una planta de una sola nave y cabecera rectangular más estrecha. Esta necrópolis se recuperó parcialmente con el trabajo de campo arqueológico realizado en los años 2009 y 2010.

  • Necrópolis de las Sepulturas del Bardallo: Esta es la necrópolis más grande de la Mancomunidad, con un total de 116 tumbas antropomorfas y de bañera de diferentes cronologías. Sus cabeceras son de diferentes tipologías, y muchas de ellas cuentan con un reborde. Bajo la necrópolis se encuentra un pequeño eremetorio. 

Es posible que cerca de la necrópolis se encontrara una ermita, de la cual no nos ha llegado ningún resto. Se sospecha que se pudo ser desmontada para reaprovechar la piedra para otras construcciones. De forma similar se interpreta que ocurrió con la necrópolis, reaprovechándola a modo de cantera.

  • Necrópolis de Artojana/ San Pablo: Esta necrópolis de los siglos IX o X, perteneció al antiguo poblado de Artajona, del que se encuentran referencias desde 1083 y que posteriormente fue abandonado.  Sus sepulturas antropomorfas excavadas en la roca posiblemente se agruparan en grupos familiares. Se conserva también una piscina ritual y un eremitorio excavado en la roca. Este tiene acceso a través de un arco de medio punto,  con un agujero en el centro de su base. Además cuenta con  pequeñas hornacinas en las paredes laterales. Todo indica a que esta construcción era empleada como capilla u oratorio en cuyo centro se colocaba un altar.
  • Necrópolis de Santa María de la Piscina: Situada al lado de la ermita de Santa María de la Piscina, es lo que se denomina una necrópolis “de repoblación” datada entre los siglos X y XIV. Cuenta con un total de 53 tumbas excavadas en la roca, 49 de ellas en la ladera y 4 próximas al ábside de la ermita. Se diferencias las tumbas antropomorfas de una primera época (segunda mitad siglo X), de las tumbas de lajas de una última época de uso de la necrópolis (siglo XIII) existiendo además algunos sarcófagos exentos (S. XIII y XIV). Al noroeste del conjunto se encontró excavada en la roca una piscina que podría ser una pila bautismal o ritual, único resto de un supuesto templo anterior al actual. Al suroeste apareció también una pileta ovalada excavada en roca y un banco tallado con unas dimensiones similares a la de las tumbas, construcciones que pudieron ser utilizadas para la lavar a los muertos.
  • Necrópolis de la Fonsagrada: En este conjunto arqueológico se encuentran los restos de la antigua ermita de la Fonsagrada y la necrópolis articulada en torno a ella. Se conservan en torno a 30 sepulturas mayoritariamente antropomorfas, aunque también hay ovaladas, orientadas en dirección este-oeste. Bajo la ermita se encuentra una cueva y junto al conjunto se encuentra un antiguo pozo. Ha sufrido tareas de consolidación y restauración para prolongar su conservación.

También el municipio de Ábalos cuenta con una necrópolis:

  • Necrópolis de San Felices: Situada junto a la ermita medieval del mismo nombre y en un emplazamiento donde con toda probabilidad existió un poblamiento medieval. Las sepulturas datan de entre los siglos IX y X, y se encuentran repartidas en torno a la ermita y otras escondidas en el bosque de encinas cercano al conjunto del edificio.

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