Cronología
Su construcción en sillería se sitúa probablemente entre los siglos XII y XIII, bajo el reinado de Alfonso VIII, cumpliendo una función estratégica esencial hasta el siglo XIV, momento en el que comenzó la decadencia del castillo y de la aldea que protegía. Tras siglos de desatención que han puesto en riesgo su estabilidad estructural, el conjunto ha sido recientemente adquirido por la bodega CVNE, con el objetivo de restaurar su valor patrimonial y evitar su ruina definitiva. A pesar de los cambios de propiedad, el emplazamiento mantiene viva su relevancia social como sede de la tradicional romería de la Virgen de Davalillo.
Contexto histórico
Erigido sobre un cerro que domina un meandro del río Ebro, este castillo actuaba como guardián de una antigua aldea asentada en la ladera y del vado del río, núcleo que se considera el origen de la actual localidad de San Asensio. Su ubicación no es casual, sino que debe entenderse en relación con las fortificaciones vecinas de Briones y San Vicente de la Sonsierra; juntas formaban una línea defensiva de gran efectividad frente a las incursiones provenientes del reino de Navarra. Con el tiempo, mientras San Asensio prosperaba, la aldea de Davalillo fue abandonada, iniciando un proceso de deterioro que llevó incluso a la reutilización de sus almenas como material de construcción en otras edificaciones.

Elementos destacados
El castillo presenta una planta de heptágono irregular con un eje alargado de este a oeste, caracterizada por muros de sillería de alta calidad donde se alterna la disposición a soga y tizón. En cada ángulo de la muralla se adosa un borje-contrafuerte para sustentar el edificio, mientras que la entrada principal está flanqueada por dos torres huecas defensivas. El acceso al patio de armas se realiza a través de un arco de medio punto de tres metros de altura, que fue toscamente dintelado a posteriori para dificultar el paso a asaltantes. Tras este arco, se abre un espacio abovedado con una salida de arco escarzano donde destaca el hueco del alamud.
En el lateral oriental sobresale la Torre del Homenaje, una imponente estructura de al menos 14 metros de altura situada entre dos borjes. Su planta es curiosa: cuadrangular en la mitad occidental y semicircular (en forma de ábside) en el extremo oriental. El interior se distribuye en una planta baja, que alberga una capilla, y cuatro niveles superiores destinados a diversas estancias, contando el acceso con dos líneas de puertas y hueco para rastrillo. Hoy en día, el conjunto sigue siendo un icono visual de la Rioja Alta, accesible a pie a través de una colina desde la que también se divisa la Ermita de Davalillo.

ARTÍCULOS SOBRE EL CASTILLO DE DAVALILLO
📄 Davalillo, una merecida victoria. Revista Belezos (PDF)


