Dirección: LR-318, 26338 San Vicente de la Sonsierra, La Rioja
Contexto sobre las Necrópolis:
El aislamiento de los núcleos habitados de la Sonsierra, permitió que quedaran hasta cierto punto ajenos a las sucesivas incursiones protagonizadas por visigodos, musulmanes y navarros. Hacia el año 934 no existía ningún poblado de mayor importancia cierta entidad, sino tan solo solares erigidos con permiso de los monarcas navarros.
Estos solares consistían en pequeñas agrupaciones de viviendas en torno a un pequeño santuario o ermita, en cuyas proximidades se localizan lugares de enterramiento en piedra, que hoy suponen el único resto conservado en muchas de estas comunidades. La mayoría de estas necrópolis contaban en sus proximidades con lagares rupestres y piscinas rituales. Estas últimas, se cree que podían servir para limpiar los cadáveres antes del enterramiento, aunque no se tiene consenso total sobre su utilidad.
Las necrópolis de esta comarca, sirven de testimonio del disperso modelo de población que existía en la zona durante la Edad Media.
Contexto sobre la Necrópolis de Artajona:
Esta necrópolis datada de entre los siglos IX o X, perteneció al antiguo poblado de Artajona, del que se encuentran referencias desde 1083 y que posteriormente fue abandonado. Sus sepulturas antropomorfas excavadas en la roca, posiblemente se agrupaban en grupos familiares.
Se conserva también una piscina ritual y un eremitorio excavado en la roca. Este tiene acceso a través de un arco de medio punto, con un agujero en el centro de su base. Además, cuenta con pequeñas hornacinas en las paredes laterales. Todo indica a que esta construcción era empleada como capilla u oratorio en cuyo centro se colocaba un altar.


