Los eremitorios son habitáculos rupestres excavadas en la roca en las que habitaban ermitaños y que en algunos casos podrían remontarse a los siglos VII- VIII. Aunque existen algunas dudas sobre su datación, es probable que algunos cumplieran la función de pequeños oratorios o iglesias.

Próximo a la ermita con el mismo nombre aparece este ermitorio excavado en la roca, una roca partida en dos partes a causa del tiempo y de la erosión. Orientada al este, desde su interior se puede contemplar los términos de Valdesantiago y la villa de Samaniego. La abertura de entrada tiene una altura de 130 centímetros, midiendo 60 centímetros de anchura en la base y 110 en la parte más alta. Las medidas internas son 240 centímetros de profundidad, 220 de anchura y 165 de altura.
Es una cueva artificial de las grandes de la zona y que ofrece cierta comodidad. El techo es ovalado, a modo de horno. En lo alto del frontis interior, entrando a mano derecha, se pueden ver tres pequeñas cruces. También aparecen pequeñas cruces en las paredes, sobre el dintel interior. No se constata la presencia de alacenas, ni tampoco la posible existencia de que hubiera habido tumbas. Sí que parece que hubiera contado con puerta para cerrar el acceso. En el suelo existe un hueco tallado circular quizá para soporte de un altar de mesa. A la derecha del eremitorio hay un nicho excavado, no muy visible por la maleza, que podría corresponder a una sepultura.

Dirección: Camino de San Felices, 26339 Ábalos, La Rioja


