Los eremitorios son habitáculos rupestres excavadas en la roca en las que habitaban ermitaños y que en algunos casos podrían remontarse a los siglos VII- VIII. Aunque existen algunas dudas sobre su datación, es probable que algunos cumplieran la función de pequeños oratorios o iglesias.
Se trata de un eremitorio que se encuentra bastante alto, orientado al sureste. La roca del eremitorio se ha partido por lo que presenta una grieta longitudinal en el techo. Presenta resto de banco. Hay varias cruces grabadas: en la jamba de la puerta, dos en el banco y otra fuera muy desdibujada. Además, hay restos en el exterior de lo que puede ser un nicho. Este eremitorio está en un lugar de difícil acceso, ya que hay que subir un monte a través, encontrándose éste a mitad de la ladera.



