Ermita de San Roque (San Vicente)

Ermita de San Roque (San Vicente)

Cronología

Aunque el origen de este templo se remonta al periodo románico, la estructura que se conserva hoy es fruto de dos importantes reconstrucciones. La primera tuvo lugar a comienzos del siglo XVII, periodo al que pertenecía la espadaña original. Posteriormente, en 1775, el edificio fue sometido a una profunda renovación barroca que definió su fisonomía actual. Su patrimonio interior es un catálogo de diferentes épocas, albergando piezas que abarcan desde el siglo XVI hasta el XIX, incluyendo una destacada colección de orfebrería y tallas de madera.

Contexto histórico

La ermita está dedicada a San Roque, protector contra la peste, cuya devoción estuvo muy extendida en la zona durante la Edad Moderna. Al igual que otros edificios de la localidad, su arquitectura refleja la evolución de los estilos en La Rioja, transitando desde la sencillez de su planta original hasta el barroquismo de sus bóvedas y su espadaña del siglo XVIII. La conservación de objetos de gran valor en su sacristía, como el cáliz de plata o el atril rococó, sugiere la importancia que este pequeño oratorio tuvo para la comunidad local y las cofradías de la villa.

Elementos destacados

Se trata de una edificación de pequeñas dimensiones construida en sillería y mampostería, con una planta de nave única rectangular dividida en cuatro tramos y testero plano. El espacio se cubre con una bóveda de lunetos apoyada sobre arcos de medio punto y pilastras, contando además con un coro alto a los pies. Entre su riqueza artística sobresalen:

  • Retablo Neoclásico: Una pieza de un solo cuerpo datada en el siglo XIX que alberga imágenes de diversas cronologías, como el San Sebastián manierista (mediados del XVI) y las tallas barrocas de San Roque, Santiago Matamoros y un crucifijo (siglo XVIII).

  • Sacristía: De planta cuadrada, custodia un Crucifijo barroco de hacia 1700, un cáliz de plata del XVIII y un notable atril de madera rococó de la segunda mitad del siglo XVIII.

  • Fachada y Espadaña: En el exterior destaca su espadaña barroca, reconstruida en 1775 sobre la base de una estructura clasicista anterior, conformando el elemento más visible del conjunto desde la lejanía.