La Ribera del Ebro está incluida de la Red Natura 2000 y se incluye como una Zona de Especial Conservación (ZEC) debido a su interés natural. El rio Ebro en la Rioja comprende un total de 93,7 km de tramo fluvial, lo que constituye un 49% del espacio geográfico que comprende este rio desde las Conchas de Haro hasta Alfaro.
En esta zona el río baja más encajado dejando una menor llanura fluvial, si a esto le sumamos la intensa actividad humana en el área, por lo que la zona vegetal se limita al borde del río. Se forman bosques de galería estrechos en los que destacan notablemente los alisos además de otras especies como álamos blancos y negros, fresnos y sauces blancos. Estas variadas especies de árboles han permanecido en estas regiones a pesar del paulatino asentamiento poblacional de los últimos siglos y del establecimiento de tierras de cultivo.
En cuanto a la fauna, la ribera del Ebro en la Rioja es un entorno perfecto para la proliferación de animales. Entre los peces encontramos, el bagre, la lamprehuela, el fraile -considerado vulnerable-, el barbo de Graells. También encontramos especies de anfibios como la rana de San Antonio, así como los últimos reductos regionales con galápago europeo y galápago leproso. Con respecto a los mamíferos destaca también la presencia de mamíferos como el visón europeo y la nutria, junto a numerosas especies de aves acuáticas, forestales (pico menor, pájaro moscón) y coloniales (avión zapador, abejaruco), las cuales justifican su clasificación como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Este espacio es idóneo para la recuperación de hábitats y especies a través, claramente de la correcta gestión de los recursos para su conservación.


